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jueves, 4 de febrero de 2016

Jacobo Penzo, cineasta caroreño.

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com
Es una magnifica pluma que se revela como un extraordinario humanista, de una amplia cultura y de una capacidad critica pocas veces vista del hecho cinematográfico. Yo había disfrutado de sus filmes desde hace mucho tiempo, tales como La casa del agua, Cabimas, El afinque de Marín, entre otras excelentes producciones.Pero debo confesar que como escritor no le conocía, lo cual lamento de veras.

Recientemente leí su trabajo primoroso y bien hecho: Cine Escrito. Textos sobre grandespelículas programadas por Cinecelarg3, 2015, el cual me ha dejado gratamente sorprendido. Lo primero que pienso es que la saga de los escritores caroreños no se agotó con Luis Beltrán Guerrero, Héctor Mujica o Guillermo Morón. No, de ninguna manera, pues continúa con gran fuerza expresiva con este cineasta, pintor y critico de cine que nació en 1942.
El libro se divide en siete partes, muy intensas y agradables. La primera sobre el cine norteamericano. Allí nos deleita con unas maravillosas y breves críticas de lo mejor del cine del Norte y en donde revela su conocimiento profundo del arte del celuloide. No podían faltar el género western, filmes que produce una sociedad fascinada por Dios y por las armas, y llevado a su mejor expresión en las cintas de Clint Eastwood. No podía faltar acá una referencia a James Dean, arquetipo del joven rebelde, inmortal, gallardo y perfilado, imagen detenida de un hombre siempre joven y apuesto.Las calles de nueva york, esa jungla humana, se nos revela con dramatismo en un film que es como el reverso del sueño americano: Vaquero de medianoche, protagonizada por Jon Voiht y Dustin Hoffman. Sobre el pequeño actor escribe Penzo uno de sus mejores trabajos: Quién es Dustin Hoffman, que tiene una profunda penetración psicológica del actor que guarda en su interior el esencial misterio del ser. La economía de medios actorales tiene su epitome en Paul Newman, su capacidad de concentración, intensidad e impasible contención, y que logra la magia étnica de convertirse, caucásico como era él, en un autentico aborigen norteamericano. De La naranja mecánica, una apoteosis de violencia y maldad que es la cinta más pesimista de Kubrick.
Del cine francés destacaClair de femme, la fuga a Caracas de un hombre abrumado por la tragedia, un film de Costa Gavras. El otro es LucienLacombe, cinta sobre la herida causada a Francia por la invasión nazi. En Mirar desde Alemania, Penzonos encanta con El padre de todos los vampiros, Nosferatu, una sinfonía del horror una obra de belleza y lirismo. Los asombrosos movimientos de cámaras del director Murnau, los mejores recursos del expresionismo alemán en cintas en blanco y negro. Marlene Dietrich inicia su mito con una frase: “Todo mi cuerpo está hecho para el amor”, con lo que comienza Penzo El cabaret infernal, sobre la cinta El ángel azul, 1930.
El cine soviético nunca fue bien visto por occidente. Destaca Penzo cuatro cintas, de las cuales apenas una ganó Palma de Oro en Cannes y que ensalza la “gran guerra patria”, el triunfo de los soviéticos sobre la bestianazifascista en Cuando pasan las grullas,1957.
Otra de las partes del libro los dedica Penzo a los directores: OrsonWelles de El proceso. La dama de shanghai, Sed de mal. Lamento queno se haya referido a su mejorfilm: Ciudadano Kane.Le siguen el infaltable Bergman de Gritos y susurros, continúa la violenta cinta rodada en México con Los olvidados de Buñuel, y la sorprendente Bella de día, donde una inocente CaterineDeneuve hace el papel de una dama acosada por el deseo.
RomanPolansky es un maestro indiscutido del cine mundial, que resalta los cuchillos como elemento estilístico, reconocible en Chinatown, Cuchillo en el agua. El arma siempre tiende a impulsar el drama. En El pianista, como maestro del detalle, el director polaco nos coloca nuestra atención en un abrelatas que el oficial alemán regala al músico en desgracia, un soldado con sensibilidad que no ha debido morir en un campo de concentración soviético.
En Otras voces otras visiones,Penzo se pasea por la locura estalinista en Todos bajo sospecha, la venezolanaMargot Benacerraf,autorade otra leyenda que intrigó durante décadas los mentideros del cine mundial: Araya,1959, el film Vivir, un canto a la existencia terrenade Kurosawa. No podía faltar el neorrealismo italiano con De Sica, Antonioni,Fellini, así como Visconti y su refinamiento decadente y casi perfecto en Muerte en Venecia. Y que decir de Woody Allen, quien habla de temas graves sin solemnidad.
Invito a leer este prodigio de la crítica cinematográficaescrito por un coterráneo casi desconocido.
Carora, enero 31 de 2016.

viernes, 22 de enero de 2016

La Novena de Carora


Hace un poco mas de 40 años, Juan Martínez Herrera, especie de Quijote que 10 años antes había cambiado el paradigma de una noble población de la provincia venezolana al fundar la primera Casa de la Cultura del país, se paseaba pensativo en medio de un ensayo de la primera orquesta sinfónica infantil de Venezuela, iniciada apenas meses de ese momento. Esperaba a otro emprendedor y soñador empedernido, José Antonio Abreu, que casi en paralelo iniciaba otra cruzada que permitiría a casi un millón de niños y jóvenes el acceso al bello arte de la música y de manera casi imperceptible se le oyó decir: “Esta orquesta algún día tocará la 9na Sinfonía de Beethoven”.

A pesar de lo transitado su deseo no cayó en saco roto, y justo en el devenir de un par de efemérides que signaron su legado, los 50 años de la Casa de la Cultura de Carora y los 40 años de la fundación de la Orquesta Sinfónica Infantil de Carora, en concordancia con otro acontecimiento capital como lo es la celebración de los 40 años del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, la orquesta de Carora, ahora llamada Orquesta Sinfónica Regional de Juventudes Pedro León Torres, heredera directa de esos pequeños pioneros que hace cuatro décadas conmensuraron un sueño, presentarán la magna obra del “Genio de Bonn”, Ludwig Van Beethoven, la Sinfonía Coral Op. 125, los días 20 y 21 de diciembre en los espacios de un teatro dedicado a otro insigne torrense, Alirio Díaz.
El evento no se trata de un hecho aislado, es más bien la culminación de un inusitado esfuerzo de un grupo de chicos de una ciudad de menos de 80 mil habitantes, que durante todo el año se prepararon para interpretar las obras más importantes de Beethoven, como lo son sus 8 sinfonías anteriores, además de sus oberturas y obras con solistas más conocidas, recibiendo como solistas a connotados virtuosos como lo son David Ascanio, Iván Pérez y Karina Ochoa Alcalá, entre otros.
El regionalismo es un rasgo expreso de la caroreñidad y como tal el esfuerzo del montaje recayó prácticamente todo en las voluntades de caroreños y torrenses, en demostración al mundo del fuerte apego de este agreste lar a las sonoridades más nobles del universo.
Felipe Izcaray, reconocido mundialmente como director de orquestas, caroreño involucrado desde muy joven en las lides acometidas por Juan Martínez Herrera y director titular de la Orquesta de Juventudes Pedro León Torres desde hace 3 años a su regreso de la tierra que le vio nacer, ha sido la piedra angular del proyecto desde su génesis teórica y será el director de la obra.
Le acompañaran cuatro solistas, todos caroreños, encabezados por el destacado barítono, aclamado por la crítica universal, Juan Tomas Martínez, hijo de Juan y también fundador de la referida orquesta Infantil, quien regresa a Carora desde su residencia en la ciudad de Orlando-USA, porque no podría ser de otra manera, por su amplia experiencia en el rol y con la carga emotiva que significa su presencia.
Estarán junto a él tres talentosos jóvenes cantantes torrenses escindidos del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, ya con muy buena experiencia en foros nacionales e internacionales, a saber: Edimar Adán (soprano), Marelys  González (contralto) y José Gregorio Carmona (tenor).
A recordar el 20 de diciembre a las 6 de la tarde, y 21 a las 7 de la noche, la Orquesta de Juventudes Pedro León Torres, junto al Orfeón Carora, el Coro Sinfónico del Municipio Torres y el Coro de Quebrada Arriba, dirigidos por el maestro Felipe Izcaray, y como solistas Juan Tomás Martínez, Edimar Adán, Marelys González y José Gregorio Carmona, cubrirán su deuda con la historia cuando interpreten en el teatro Alirio Díaz, la 9na Sinfonía (Coral) de Ludwig Van Beethoven.
Luis Pernalete Mendoza